1 de mayo: subida a las Cruces
Cada 1 de mayo, Tavernes de la Valldigna mira hacia la montaña para celebrar una de sus tradiciones más reconocibles: la subida popular a las Cruces. La jornada une senderismo, paisaje, memoria local y convivencia en una ruta que forma parte del calendario festivo de la ciudad.
La tradición está ligada a la festividad de San José Obrero y al antiguo impulso de subir hasta el alto para compartir camino, almuerzo y vistas sobre la Valldigna. Hoy se vive como una marcha colectiva, abierta y muy querida por vecinos y visitantes.
Subida a las Cruces1 de mayo: una cita de primavera en la montaña
La subida del 1 de mayo convierte las Cruces en punto de encuentro. El recorrido discurre por sendas de montaña y permite contemplar Tavernes, la Valldigna, el litoral y el paisaje agrícola desde uno de los miradores naturales más emblemáticos del término.
1 de mayo, coincidiendo con la festividad de San José Obrero.
Montaña de las Cruces y entorno del Alto de las Cruces.
Popular, senderista, familiar y muy vinculado al paisaje local.
Subida colectiva, almuerzo, vistas y convivencia en la montaña.
De una iniciativa juvenil a una marcha popular
El origen de la subida a las Cruces se sitúa a finales de la década de 1950. La iniciativa nació de Ricard Maria Carles, entonces párroco de la Iglesia de San José y gran aficionado al montañismo, que comenzó a subir cada 1 de mayo con jóvenes de Tavernes para celebrar una misa en el alto.
El relevo del grupo DYA
Cuando Ricard Maria Carles fue nombrado obispo de Tortosa, la organización quedó en manos del grupo de montaña DYA, Dios y Audacia. Aquella continuidad ayudó a consolidar la participación local y a mantener vivo el vínculo entre juventud, montaña y tradición.

El papel del Centro Excursionista
Con la fundación del Centro Excursionista de Tavernes de la Valldigna en febrero de 1972, la entidad tomó el relevo definitivo de la organización. Desde entonces, la subida se ha convertido en una jornada multitudinaria que reúne cada año a cientos de personas en torno a las Cruces.

Camino, paisaje y convivencia
La ruta mantiene el espíritu de las antiguas marchas: caminar en grupo, detenerse para almorzar, llegar al entorno de las Cruces y disfrutar de la panorámica. El recorrido habitual pasa por sendas de montaña y puede incluir zonas como Fontetes de Cantus, el Alto de las Cruces, la Fuente de la Sangonera y la bajada por Amoladors, según la organización de cada año.

La subida combina tramos de senda, desnivel y zonas pedregosas, por lo que conviene ir preparado.
Desde las Cruces se observa Tavernes, la Valldigna, la costa y buena parte del paisaje agrícola.
Muchas personas aprovechan la jornada para descansar, almorzar y compartir la mañana en grupo.
Cómo disfrutar la tradición con seguridad
Aunque sea una tradición popular, la Subida a las Cruces es una ruta de montaña. Lleva calzado adecuado, agua suficiente, protección solar y algo de comida. Evita salirte de las sendas, respeta el ritmo del grupo, no dejes residuos y extrema la prudencia si hace calor, viento o ha llovido. La experiencia se disfruta más cuando se cuida el entorno que da sentido a la fiesta.
Completa tu visita a Tavernes de la Valldigna
Combina la subida a las Cruces con otras rutas, tradiciones y planes para descubrir Tavernes durante todo el año.

Senderismo en Tavernes
Rutas para descubrir el paisaje de montaña, miradores y caminos tradicionales.
Ver senderismo

Tradiciones populares
Porrats, fiestas de verano y citas locales del calendario festivo.
Ver tradiciones
Planificador de viajes
Organiza tu visita según duración, intereses, época del año y ritmo.
Planificar visitaImágenes de la Subida a las Cruces
Una selección visual del camino, las cruces, las vistas y el ambiente senderista que acompaña cada 1 de mayo a esta tradición de Tavernes.







