Historia de la Cova del Bolomor en Tavernes de la Valldigna
La Cova del Bolomor, situada en el término municipal de Tavernes de la Valldigna, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Mediterráneo occidental y un enclave fundamental para comprender la evolución humana en Europa durante el Pleistoceno medio.
Este abrigo rocoso, ubicado en la ladera oriental del barranco del Bolomor y abierto al paisaje de la Valldigna, fue ocupado por grupos humanos hace más de 350.000 años. Su secuencia arqueológica, con 17 niveles estratigráficos documentados, conserva más de 500.000 años de historia climática, ambiental y humana.
Cova del Bolomor
Cronología del yacimiento
Descubrimiento de la Cova del Bolomor
El interés científico por la Cova del Bolomor comenzó en el año 1867, cuando el geólogo Juan Vilanova y Piera y su discípulo Eduardo Boscà identificaron en la cavidad restos fósiles y herramientas de piedra que evidenciaban la presencia del ser humano prehistórico.
Este descubrimiento convirtió el enclave en uno de los primeros yacimientos paleolíticos reconocidos en la Comunidad Valenciana. Durante décadas, el lugar fue conocido popularmente como el “cementerio de moros”, una denominación vinculada a leyendas locales que provocaron excavaciones clandestinas en busca de supuestos tesoros.
Parte del yacimiento sufrió daños a mediados del siglo XX por actividades mineras, pero las zonas conservadas permitieron abrir un nuevo periodo de investigación. Las excavaciones sistemáticas comenzaron en 1989 bajo la dirección del Servicio de Investigación Prehistórica del Museo de Prehistoria de Valencia.
Perfil estratigráfico
El perfil estratigráfico del yacimiento es clave para comprender la larga secuencia de ocupación humana y ambiental de la Cova del Bolomor.
Restos humanos
Un yacimiento excepcional del Mediterráneo occidental
La Cova del Bolomor destaca por su extraordinaria riqueza arqueológica. En su interior se han documentado herramientas de piedra, restos de fauna, microfauna, polen y otros elementos que permiten reconstruir cómo vivían los grupos humanos que habitaron este espacio.
Entre los hallazgos más relevantes destacan restos humanos atribuidos al linaje neandertal, que incluyen dientes infantiles y fragmentos óseos pertenecientes a diferentes individuos.
Uno de los descubrimientos más significativos del yacimiento es la presencia de hogares o estructuras de combustión que evidencian el uso controlado del fuego hace aproximadamente 250.000 años. Estas evidencias sitúan a Bolomor entre los enclaves más antiguos del sur de Europa donde se ha documentado claramente esta práctica.
El estudio de la industria lítica muestra que los habitantes de Bolomor elaboraban herramientas utilizando principalmente sílex, caliza y cuarcita, materiales obtenidos del entorno próximo.
Parietal neandertal
Fauna prehistórica
Fauna de la Cova
El paisaje prehistórico de la Valldigna
Durante el Pleistoceno, el paisaje que rodeaba la cueva era muy diferente del actual. Las fluctuaciones climáticas provocaban cambios en el nivel del mar y en la vegetación, alternando periodos fríos y secos con fases más templadas y húmedas.
En diferentes momentos, el valle de la Valldigna estuvo ocupado por zonas lacustres y humedales que atraían numerosas especies animales. Entre la fauna documentada aparecen caballos, ciervos, grandes bóvidos e incluso rinocerontes, elefantes o hipopótamos durante los periodos más templados.
La posición elevada de la cueva permitía a los grupos humanos controlar visualmente el territorio y acceder a distintos recursos naturales, hecho que explica su ocupación reiterada durante miles de años.
Restos de hipopótamo
Mandíbula de elefante
Vista exterior
Excavaciones e investigación científica
Desde finales del siglo XX, la Cova del Bolomor se ha convertido en un importante centro de investigación arqueológica. Los trabajos realizados han permitido aplicar técnicas modernas de análisis y han aportado información fundamental sobre la evolución del clima, las estrategias de subsistencia de los neandertales y la organización de los campamentos humanos.
Las investigaciones continúan en la actualidad, lo que convierte el yacimiento en un proyecto científico vivo que sigue aportando datos relevantes para el conocimiento de la prehistoria europea.
Visitar la Cova del Bolomor
La visita a la Cova del Bolomor permite conocer de cerca el valor científico, histórico y paisajístico de este yacimiento. Antes de acudir, consulta la información actualizada sobre horarios, reservas y condiciones de acceso.